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Me gusta viajar en bus

Enviado por Francisco de la Barrera el 26/01/2012 a las 19:28
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Me gusta viajar en tren, pero no quiero escribir de eso ahora, sino de que me gusta (aunque menos) viajar en bus. 

Tiene un dejo diferente. Algo impredecible e incontrolable.

Va por la misma carretera y de la misma forma en la que iría de ir en auto, hasta que sin aviso entra a un pueblo con un terminal chico, aunque no feo y se sube una señora a vender galletas con manjar (wafles dice que son, pero no).

Un bus para donde quiere, en un kiosko incluso si el chofer tiene sed.

Un bus puede quedarse en-panne y puedes esperar al-lado-del-camino y tomar otro que venga atrás.

Los buses (si van llenos de gente) son más sustentables que los autos y los aviones, pero menos que los trenes. Y casi siempre son más baratos.

En un bus hay que ir con paciencia, hay que dormir, ver la película que ponen, mirar el paisaje por la ventana (y los rieles vacíos omnipresentes), pensar, escuchar música. También, los menos, leen, conversan y/o escriben. Esto también se puede hacer en un tren e incluso en un avión, pero con prisa.

No me olvido que los buses tienen culpa en que hayan tan pocos trenes en Chile, les quitaron la pega y eso no me gusta. 

Me gusta viajar en bus, pero viajo con rencor. 

De fuegos, prevenciones y tendencias

Enviado por Francisco de la Barrera el 05/01/2012 a las 22:45

El último incendio en Torres del Paine ¿puede ser el último de estas características?. Yo creo que sí. Y es por una razón simple: corresponde al Área Protegida que más dinero puede recaudar, tiene pocos accesos, tiene poco usos alternativos al turismo y en general recibe turistas con formación básica de vida al aire libre. Y además llueve y la vegetación no es tan seca. 

Esto lo digo desde la teoría. Claro. 

¿Qué hacer para prevenir los incendios? Dos cosas: enfocar MUCHOS recursos a advertir a los visitantes que NO HAGA FOGATAS, con una multa altísima a quién se le vea prender una. La segunda, es crear cortafuegos, pero su eficacia es muchísimo menor a la primera medida. 

Algunos han sugerido muy someramente cortar el pasto seco lo cual es tirado-de-las-mechas. Ni pensarlo. Eso tiene justificación en lugares donde los incendios son naturales y suelen ocurrir. Hay sitios donde cortan la vegetación que crece bajo los árboles para que el fuego no llegue a las copas. Piense en la fauna que vive ahí. 

Por otra parte, el "ecosistema natural" (a.k.a. la condición del paisaje antes del incendio) no vuelve a su condición natural, porque hay especies introducidas (exóticas, no nativas) que aprovechan los espacios-que-les-dejan las especies nativas afectadas por el fuego. Crecen más rápido y pueden evitar que las especies nativas se re-establezcan y vuelvan a constituir el mismo ecosistema que estaba. Por todo esto hay tanto lagrimeo "ecologistoide".

Y luego que se inició el incendio... qué hacer para apagarlo? ufff... ese-muerto-no-lo-cargo-yo. Con los vientos que hay ahí y con la magnitud de los incendios (superficie con fuego) se necesitan MUCHÍSIMOS recursos para apagarlo, a menos que los vientos amainen y se ponga a llover. Pero ahí los corta-fuegos (franjas desprovistas de vegetación) ayudan. Y harto. Y qué decir de los brigadistas. Con los pocos recursos que tienen, con lo poco que les pagan, con la poca formación que tienen, un altar tendríamos que hacerles. Pero no, termina el incendio y que-se-jodan, vuelven a ganar (menos que) el sueldo mínimo. Y por 3 meses. Enviar a militares suena razonable, es nuestro patrimonio monetario y espiritual el que se nos va, pero enviarlos así como así, es irresponsable, requieren formación específica. Ahí hay una oportunidad.

Estoy convencido de que pese a que a todos/as nos duele que se incendie, cuesta comprender la enorme magnitud del incendio. Se habla de 127 kilómetros cuadrados (12700 hectáreas). Hacer la equivalencia con áreas que uno conoce ayuda. Otra equivalencia es usar Hidroaysén. Ahí se inunda la mitad de lo que se quemó ahora en una semana. Y harto que hemos jodido por eso. 

Y ante la pregunta... estamos teniendo demasiados incendios? O estamos como siempre? CONAF y-sus-escasos-recursos tienen datos que vale la pena mirar, sobre todo considerando que tienen una serie medianamente larga. Lo/a invito/a a mirarlas aquí: http://www.conaf.cl/conaf/seccion-estadisticas-historicas.html 

Les dejo un gráfico que destaca la cantidad de vegetación natural incendiada versus la masa forestal (de plantaciones) afectada. Sírvase introducir 13mil hectáreas para el 2012, en UN incendio... y vienen más.

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Fuente de la imagen: Elaboración propia a partir de datos de CONAF.

Y en número de incendios en total, sin incluir la superficie, sino solo la ocurrencia de incendios, con una línea de tendencia. 

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Fuente de la imagen: CONAF.

Ajustando la primera sentencia. Si no logramos evitar los incendios en Torres del Paine, donde están todas las condiciones dadas para prevenir, tenemos un panorama negro en el resto del país.

Soy parte del equipo de:

Relato de 2 semanas en bici por la ciudad

Enviado por Francisco de la Barrera el 02/12/2011 a las 20:55

bicicleta,jpgRecién llegado a Santiago empecé a moverme en metro o micro (autobus), pero me tocaba caminar hacia sus estaciones o paraderos, gastando unos 15-20 minutos en cada viaje. Como los lugares entre los que me muevo no están muy lejos entre sí (ambos a 4km aprox.) me resultó cómodo hacerlo en bici.

Así es cómo recurrí a mi vieja Mountain-Bike-Oxford-aro-24 de mi época de quinceañero, guardada en un patio durante 7 años, empolvándose y oxidándose. A punta de virutilla y escobilla metálica le arranqué el óxido del motor y un poco del marco, la bañé en W-40, le subí el asiento y el manubrio, ajusté apenas los frenos y al día siguiente partí a-lo-campeón rumbo a la oficina. Al principio sonaban los frenos y los eslabones de la cadena se torcían un tanto. Alegremente, tras unos escasos minutos de pedaleo la bici dejó de quejarse sonar. Mi bici estaba de vuelta.

Los primeros días abusé de un sendero que hay en Tobalaba y de las veredas. Manejaba igual que como cuando tenía 14-15 años, apurado, esquivando harto y más de pie que sentado. Días después estoy usando más las calzadas (siguiendo las recomendaciones de cicleteros) y me he desviado un poco para usar las ciclovías, en especial la de Santa María, la-de-alta-velocidad de Antonio Varas y la-pasarela-deportiva de Pocuro.

No voy a grandes velocidades y gracias a eso me siento un tanto más seguro y puedo disfrutar de la ciudad, o de al menos una parte de ella que es harto linda. A la velocidad que voy la ciudad es amable. 

Mi experiencia es que a distancias cortas y medianas es super factible agarrar la chancha-de-toda-la-vida, esa que tengo-guardada-pa-las-vacaciones, la misma que tengo-pa-subir-al-cerro-algún-día, la bici de quinceañero. 

Me asoman en el horizonte varios temas pendientes: llevarla a un taller para que me-la-dejen-como-avión, equiparme con casco, reflectantes, luces, guantes y qué-se-yo-qué-más. Hasta ahora no he encontrado mucha información en la web, tal vez podríamos hacer algún aporte, al que le tinca, me avisa.

Actualización 6/12: Le quité la grasa y el w-40 que formó pelotas con tierra. Le puse aceite para bicicletas y va un poco mejor. Por casualidad pillé www.recicleta.cl, gente que hace sistemáticamente esto que yo hice al-tun-tun. Si se anima a hacer algo parecido contáctelos!

Actualización 9/12: Fotos (!!!), todo consejo es mu (MUY) bienvenido y la voy a llevar al taller de mi infancia.

(Leer más)

Ingreso promedio por hogares en Santiago 2030

Enviado por Francisco de la Barrera el 18/11/2011 a las 14:40

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Los ingresos fueron calculados a través de una simulación efectuada con el software MUSSA que se basa en la evolución de la ciudad y decisiones políticas.

Más información en http://www.plataformaurbana.cl/archive/2010/05/21/santiago-2030-segun-mussa/

¿Cambiará esto la estructura de los barrios?, ¿Será que, acaso, los barrios con pocos ingresos empiecen a parecerse, en algunos términos, a los barrios que actualmente tienen ingresos altos? Evidentemente sin conocer los criterios detrás de la simulación no es mucho lo que se puede concluir. Esto no quita que como herramienta sea útil e interesante.

Identidad natural y evolución del paisaje de Santiago

Enviado por Francisco de la Barrera el 12/11/2011 a las 16:44

La ciudad de Santiago se ha desarrollado preferentemente sobre zonas planas a costa de un fuertísimo impacto sobre el paisaje natural aledaño. Ya desde el siglo XVI en el-siempre-ignorante-nombre de “culturizar la tierra”, se provocaron incendios y acciones de desmonte para habilitar tierras para el pastoreo y la agricultura. Esto tuvo como consecuencia negativa-pero-culta que la desforestación de la cuenca llegó a ser dramática a fines del siglo XVIII. Muestra de esto es que en 1789 Gómez de Vidaurre describió a Santiago y sus alrededores como un “distrito casi todo llano y muy escaso de árboles porque sus pobladores (imagino que cultos) habían arrasado los bosques”.

Así, ya en ese entonces, las formaciones de algarrobo que quedaban desaparecieron totalmente, las formaciones esclerófilas disminuyeron y el espino aumentó su distribución, gracias a su capacidad de responder positivamente a las alteraciones (el espino aumenta su tasa de germinación cuando hay incendios y también si pasa por el tracto digestivo del ganado). Así, el espino, que hace entre 2,6 y 0,012 millones de años no estaba en la-porción-de-tierra-que-en-los-últimos-200-años-llamamos Chile, se transformó en la especie dominante del paisaje.

En palabras simples: La condición de aridez del paisaje aumentó, tanto por la deforestación, como por la presencia del espino. Con esto, el espinal en asociación con hierbas exóticas (o no-nativas) reemplazó al matorral esclerófilo en las zonas planas de la cuenca y generó un paisaje nuevo. Este cambio progresivo en el tiempo, acrecentado en los últimos 500 años, se vio reforzado con la urbanización, favoreciendo el avance del espinal hacia la cordillera en desmedro de formaciones de otras especies, como quillay y litre, que se refugiaron en quebradas, principalmente.

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¿Y para qué sirve saber o recordar esto?

Primero, el saber por el saber. Conciencia histórica o cultura general le llaman.

Segundo, para que, los distintos planes de reforestación favorezcan la reintroducción de especies esclerófilas (p.e. quillay y litre) en las zonas planas de la ciudad y sus alrededores. Estas especies requieren sólo al principio de una mayor disponibilidad de agua, dado que las condiciones de aridez dificultan su establecimiento. También requieren que se excluyan, especialmente al principio, los herbívoros exóticos que impiden su crecimiento en etapas tempranas de su desarrollo.

Y tercero, porque la identidad o condición natural del paisaje de Santiago, creo yo, debiese ser recuperada lo más posible, recuperando en la medida de lo posible la distribución de las especies esclerófilas nativas, tanto al interior de la ciudad como en su entorno más directo. Esto, sin dejar de conservar áreas para la vegetación xerofítica (como el espino o los chaguales), que también es parte de la identidad florística santiaguina, así como también, incluso, las especies exóticas introducidas, por ejemplo, en parques y plazas. 

Todo esto, claro, con inteligencia-ecológica-y-urbana. Por lo pronto, es la vegetación esclerófila la necesita una mano para recuperarse.

 

Ecosistemas públicos, red de humedales y esteros urbanos

Enviado por Francisco de la Barrera el 31/10/2011 a las 11:50

El número 19 de la Revista De Arquitectura de la Universidad de Chile abordó el paisaje como campo de interacción Social y la necesidad de estimular una conciencia ambiental que resguarde aquellos espacios que permiten tal interacción. 

Quiero compartir con ustedes el artículo que ahí publicamos titulado: Ecosistemas públicos, red de humedales y esteros urbanos de Placilla, Valparaíso: Una propuesta urbano-ambiental de recuperación de barrios. F de la Barrera, P Elizalde, S Moraga, A Oporto, C Pulgar, L San Martín, G Sepúlveda & I Serey. 2009. Revista De Arquitectura 19: 26-33.

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Resumen

Se presenta una síntesis de un plan de gestión ambiental, donde se consideran aspectos relevantes de diagnóstico ambiental aportes de los vecinos en el diseño del plan y proyectos conceptuales que articulan en obras urbanísticas, tanto funciones ecológicas como intereses sociales, entendidas como una red de ecosistemas públicos.

Palabras clave: ecosistemas públicos, paisaje, recuperación de barrios, programa quiero mi barrio, humedales urbanos, ecología urbana, Placilla de Peñuelas, Valparaíso.

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Flora de un sistema de esteros y humedales urbanos

Enviado por Francisco de la Barrera el 04/09/2011 a las 11:38

Placilla de Peñuelas (Región de Valparaíso) es una localidad cercana a Valparaíso que tiene esteros que lo surcan y humedales inmersos en ella. La ciudad se desarrolló a espaldas de los esteros y de los humedales, impactándolos severamente, restringiendo su lecho, virtiendo aguas servidas y arrojando basuras en ellos. Esta situación, lamentablemente es común en muchas ciudades chilenas. 

Conocer qué especies permanecen en los esteros y humedales, es útil si se quiere realizar un mejoramiento de su calidad, dado que si hay especies "sensibles" las intervenciones deben ser mucho más cuidadosas que si no las hay. Asimismo, ayuda a saber qué queda de lo que había, para así reconocer los procesos ecológicos han sido exitosos en la protección de las especies nativas y diseñar mejores medidas de gestión. 

Este artículo muestra la composición de especies de plantas de los esteros de Placilla de Peñuelas y su comparación entre el área urbana y la periurbana.

Flora vascular asociada al sistema de esteros urbanos de Placilla de Peñuelas (Región de Valparaíso,Chile). Francisco de la Barrera, Gonzalo Sepúlveda & Alex Oporto. 2011.Chloris Chilensis, año 14 Nº 1. URL: http:www.chlorischile.cl

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Puedes visualizarlo en Chloris Chilensis o descargarlo directamente.

Ya es hora que apreciemos, cuidemos y aprovechemos la naturaleza que intenta expresarse en la ciudad. Conocer que queda, de lo que hubo, es un paso importante, para reconstruir el entramado natural en base a lo nativo, en base a lo propio, en base a la identidad natural.

RESUMEN
En el contexto de una evaluación de la biota para prevenir el impacto de futuras obras para el mejoramiento de un barrio, se evaluó la biota urbana y periurbana asociada a los esteros de Placilla de Peñuelas (Región de Valparaíso). Se analizaron 17 transectos lineales en cada ribera de los esteros, en cada uno se registró la presencia de plantas vasculares. 75 especies fueron identificadas, siendo un 57% de origen introducido. Ninguna de ellas se encuentra en categoría de amenaza por su estado de conservación. La mayor riqueza fue registrada en la zona urbana, siendo un 62% de ellas también introducidas. La urbanización y otras actividades humanas han favorecido el predominio de las especies introducidas. La presencia de estas especies en la zona urbana, más la permanencia de algunas plantas nativas, han incrementado su riqueza. Las plantas serían claves para el funcionamiento de los esteros, no obstante, las especies actualmente presentes pueden ser reemplazadas por otras nativas, para contribuir a la conservación de la biodiversidad.
PALABRAS CLAVE: flora urbana, especies introducidas, ecología urbana, evaluación ambiental

RESUMEN

En el contexto de una evaluación de la biota para prevenir el impacto de futuras obras para el mejoramiento de un barrio, se evaluó la biota urbana y periurbana asociada a los esteros de Placilla de Peñuelas (Región de Valparaíso). Se analizaron 17 transectos lineales en cada ribera de los esteros, en cada uno se registró la presencia de plantas vasculares. 75 especies fueron identificadas, siendo un 57% de origen introducido. Ninguna de ellas se encuentra en categoría de amenaza por su estado de conservación. La mayor riqueza fue registrada en la zona urbana, siendo un 62% de ellas también introducidas. La urbanización y otras actividades humanas han favorecido el predominio de las especies introducidas. La presencia de estas especies en la zona urbana, más la permanencia de algunas plantas nativas, han incrementado su riqueza. Las plantas serían claves para el funcionamiento de los esteros, no obstante, las especies actualmente presentes pueden ser reemplazadas por otras nativas, para contribuir a la conservación de la biodiversidad.

PALABRAS CLAVE: flora urbana, especies introducidas, ecología urbana, evaluación ambiental

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Efecto de un sendero en la flora de un área protegida

Enviado por Francisco de la Barrera el 23/08/2011 a las 13:16

Las áreas protegidas tienen como función conservar la biodiversidad y acercarla a la gente. Pero, ¿es inofensivo el paso de los visitantes por estas áreas?

Diversos estudios indican que los senderos creados para penetrar a la naturaleza tienen un efecto sobre las comunidades de plantas nativas. En este sencillo estudio, publicado en el último número de Chloris Chilensis, quisimos evaluar este efecto en la Reserva Nacional Altos de Lircay. Esperamos sirva para complementarlo con otros estudios. 

Efecto de un sendero sobre la comunidad de plantas nativas en la Reserva Nacional Altos de Lircay (Región del Maule, Chile). Francisco de la Barrera, Darío Moreira & Ramiro Bustamante. 2011.Chloris Chilensis, año 14 Nº 1. URL: http:www.chlorischile.cl

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Puedes visualizarlo en Chloris Chilensis o descargarlo directamente.

RESUMEN

Una importante fuente de perturbación para la biodiversidad en las áreas protegidas la constituyen los senderos de uso público, sin embargo, sus efectos sobre las comunidades nativas permanecen aún poco estudiados en las áreas protegidas de Chile. En la Reserva Nacional Altos de Lircay ubicada en la Región del Maule (VII), evaluamos el efecto de un sendero de uso turístico y ganadero sobre la riqueza de especies de una comunidad de plantas, considerando además otros factores ambientales a escala de micrositio. El estudio contempló 200 parcelas de 1 m2 distribuidas en 20 transectos perpendiculares al sendero y los datos fueron analizados usando Modelos Lineales Generalizados Mixtos. Nuestros resultados mostraron que la riqueza de especies nativas disminuyó a mayor cercanía al sendero, sin embargo, esta relación fue afectada por la cobertura de dosel. Como medida de manejo al interior del área protegida, sugerimos localizar futuros senderos de uso turístico lejos de comunidades nativas que contengan especies con problemas de conservación, y en áreas donde la cobertura vegetal sea mayor.

PALABRAS CLAVES: áreas protegidas, flora mediterránea, Chile central, senderos, Reserva Nacional Altos de Lircay.

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